Selva Chocoana, Tutunendo-Chocó. Fotografía: Sergio Chaparro-Herrera
Selva Chocoana, Tutunendo-Chocó. Fotografía: Sergio Chaparro-Herrera
Proyecto Crax
(Selvas del Chocó Biogeográfico)
El Pacífico colombiano es una de las regiones de Colombia caracterizada por su alta biodiversidad, la cual se configura como un “laboratorio vivo” de gran valor para el estudio de procesos ecológicos y socioecológicos. En este contexto, el desarrollo de investigaciones colaborativas permite no solo avanzar en el conocimiento de especies y ecosistemas poco estudiados, sino también promover la construcción conjunta de estrategias de manejo sostenible con actores locales. Las comunidades afrodescendientes e indígenas que habitan estos territorios han mantenido una relación histórica y profunda con los bosques, desempeñando en muchos casos un papel clave en su conservación a lo largo del tiempo. Su conocimiento tradicional, prácticas de uso del territorio y capacidad de gestión local representan un componente fundamental para el éxito de cualquier iniciativa de conservación regional.
Tutunendo, Chocó. Fotografía: Sergio Chaparro Herrera
Por lo anterior, surge el Proyecto Crax, que busca integrar el conocimiento científico y el conocimiento local mediante procesos de monitoreo participativo, formación comunitaria y apropiación social del conocimiento. Este enfoque pretende fortalecer las capacidades locales para la generación y uso de información, favorecer la toma de decisiones informadas y promover procesos de conservación de la biodiversidad que reconozcan y articulen los saberes de las comunidades con la investigación científica.
Como especie modelo se emplea el Paujil Chocoano (Crax rubra), una especie poco común a rara en gran parte del Pacífico colombiano, categorizada como Vulnerable (VU) a nivel nacional y global. Sus principales amenazas están relacionadas con la pérdida y transformación de su hábitat, así como con la presión ejercida por la cacería. En este contexto, el proyecto busca generar información científica sobre la ecología y el estado de la especie, al tiempo que fortalece procesos de educación ambiental y monitoreo participativo. La participación activa de las comunidades locales permitirá vincularlas directamente con la generación de conocimiento sobre C. rubra, fortaleciendo su reconocimiento como especie de interés para la conservación y promoviendo acciones de protección de largo plazo.
Tutunendo y Bahía Solano, Chocó; Epicadus heterogaster (Araña cangrejo). Fotografías: Sergio Chaparro Herrera