Fotografía: Sergio Chaparro Herrera
Fotografía: Sergio Chaparro Herrera
Proyecto Atlapetes
(Ecología y Conservación de Ecosistemas Altoandinos)
Es una iniciativa de investigación que busca conocer y proteger una especie en peligro crítico (CR) de extinción en Colombia: El Gorrión-Montés Paisa o Montañerito Paisa (Atlapetes blancae) y ecosistemas asociados. Este proyecto surge en enero de 2018 tras el redescubrimiento de esta especie, después de 48 años de su último registro. A. blancae es una especie endémica de Colombia, conocida, inicialmente, solo por tres especímenes colectados en 1971 por los hermanos Lasallistas en el municipio de San Pedro de los Milagros, Antioquia, Colombia. El Proyecto Atlapetes tiene como objetivos conocer los aspectos de historia natural-ecología de esta especie, desconocidos hasta 2018, y la protección y/o conservación a lo largo de su distribución. A su vez, pretende mediante alianzas estratégicas aunar esfuerzos para la toma de decisiones locales de conservación de áreas naturales y apoyar procesos de educación, restauración o enriquecimiento de hábitat, así como el apoyo a planes de manejo y ordenamiento territorial a través de la apreciación de la biodiversidad local, sus funciones ecosistémicas y prácticas de manejo y uso sustentables en pro de la conservación de la especie y su hábitat.
Área de distribución de Atlapetes blancae y puntos de registro: Altiplano de Santa Rosa de Osos (ASRO), departamento de Antioquia, Colombia. Mapa tomado de: Velázquez-Tabares et al. 2025.
Desde su redescubrimiento se han desarrollado diversos estudios que permiten definir aspectos básicos de su ecología e historia natural, generando información que establece el estado actual de la especie y una ruta basada en evidencia científica para su conservación. Hoy sabemos que se distribuye entre los 2490 y 2900 msnm y prefiere los matorrales altoandinos y su alimentación se basa en insectos, complementada con frutos de plantas, principalmente de la familia Ericaceae (Correa et al. 2019, Chaparro-Herrera et al. 2021). Las vocalizaciones se caracterizan por varios tipos de llamados y por un canto compuesto por entre 10 y 18 sílabas, y las medidas morfométricas sugieren diferencias significativas entre machos y hembras, siendo estas últimas de menor tamaño (Correa et al. 2019, Chaparro-Herrera et al. 2025).
Matorrales en el Altiplano de Santa Rosa de Osos, hábitat preferido por A. blancae. Fotografía Sergio Chaparro Herrera.
Individuo de A. blancae consumiendo frutos de ericácea. Fotografía Sergio Chaparro Herrera.
Fundadores del Proyecto Atlapetes. Juan Luis Parra, Sergio Chaparro, Andrea Lopera y Rodolfo Correa. Fotografía: Pilar Lizarazo.
Aunque la información sobre los aspectos reproductivos es limitada, el descubrimiento de un nido reveló que la especie utiliza nidos de copa, los cuales son construidos a menos de un metro del suelo, y que puede poner dos huevos blancos con manchas marrón-rojizas (Chaparro-Herrera y Lopera-Salazar 2019). La temporada de reproducción probablemente abarca desde febrero hasta finales de julio, con un pico a principios de julio, y está influenciada por la duración del día y la precipitación (Gomez y Chaparro-Herrera 2025).
Estudios más recientes han permitido estimar su rango de hogar y distribución potencial, a través de modelos ecológicos (ocupación y nicho). Estos estudios identificaron que el hábitat está severamente degradado y fragmentado y que la distribución de la especie no es continua, identificando dos regiones de ocupación al norte y al sur del ASRO y dentro de las cuales existen tres áreas clave para su conservación dada la conectividad del hábitat en estas regiones (Velázquez-Tabares et al. 2025). A. blancae muestra preferencia por terrenos planos o cóncavos, con poca pendiente y densidad media de vegetación arbustiva y herbácea (Díaz-Vallejo et al. 2023).
Finalmente, con un estudio de marca-recaptura, se encontró un panorama menos crítico de lo antes pensado respecto a su estado poblacional. En un muestreo en solamente una fracción de su distribución, estimamos que sobreviven al menos 405 individuos en 322 ha de hábitat, lo que sugiere que su población es ocho veces mayor que la que se había estimado según la IUCN (50 individuos maduros y en disminución), pero no deja de seguir siento critico su estado, ya que es una pobalcion muy baja y se debe mantener, fortalecer y ejecutar nuevos estudios que permitan realizar seguimiento a la tendencia poblacional (Chaparro-Herrera et al. 2024).
Nido y huevos de Atlapetes blancae. Fotografía: Sergio Chaparro Herrera.
Áreas prioritarias para la conservación de Atlapetes blancae basadas en modelos de distribución y análisis de conectividad. Tomado de: Velázquez-Tabares et al. 2025
Estimados del tamaño poblacional de A. blancae (número de individuos/ha) en relación con el área del habitat disponible. Tomado de: Chaparro-Herrera et al. 2024.
Educación Ambiental
Como complemento a la investigación científica, el Proyecto Atlapetes ha creado una iniciativa de educación ambiental llamada “La Ruta del Gorrión”, la cual tiene como objetivo, mediante talleres lúdicos, acercar a los niños y jóvenes a elementos de la biodiversidad en su entorno. Gracias a esta iniciativa se ha logrado alcanzar a más de 250 estudiantes a lo largo del Altiplano, generando concienciación en las nuevas generaciones sobre la protección y el cuidado ambiental, así como una apropiación de la biodiversidad local mediante actividades y productos que son centro de orgullo e importancia para estas poblaciones.
Finalmente, en asociación con organizaciones nacionales e internacionales, se ha venido trabajando con productores agropecuarios del municipio de San Pedro de los Milagros, Antioquia, buscando un acercamiento para diseñar una estrategia de conservación participativa para A. blancae y brindándoles a través de giras técnicas acceso a experiencias de producción de leche en sistemas sostenibles. En estos, los productores identifican acciones importantes para la conservación de A. blancae y la naturaleza dentro del paisaje cultural lechero, como la producción sostenible, la conformación de grupos interesados en avistamiento de aves, la creación de canales de divulgación de temas ambientales, entre otros.
Este proyecto ha contado con el apoyo de más de 20 investigadores nacionales e internacionales, entre ellos Juan Luis Parra (Universidad de Antioquia), Natalia Ocampo Peñuela (Universidad de California), Luis Osorio (UNAM)(†), Natalia Hoyos (Universidad del Norte), José M. Ponciano (Universidad de la Florida), Andrea Lopera, Rodolfo Correa, Mauricio Díaz, Sarai García, Luis Velázquez, Yenny Cardona, Michael Castaño, Marcela Retrepo, Camila Orozco, Karina Arango, Mishel Osorio, José Correa, Carmen Torres.
Fotografiías: Sergio Chaparro Herrera.
Para más información sobre la historia del redescubrimiento de Atlapetes blancae y el Proyecto Atlapetes puede ver los siguientes videos: